Por: Amador Sánchez Bucio Economista

¡SI NO SON CUENTAS, SON CUENTOS!!

Morelia, Mich. Mayo del 2020.-  Muchas son las cosas que nos han afectado en esta crisis que no conocíamos. En ésta pandemia, cualquier factor que haya podido afectar negativamente al de enfrente, nos ha afectado. Nunca pensamos que tantos factores socioeconómicos que sólo existían en los libros, en las teorías o en la imaginación, fueran a ser cruciales en nuestro día a día y uno de ellos es el déficit público y el asomo inevitable a una recesión económica, por decirlo en el mejor de los casos, antes de llegar a la depresión económica, que sucede cuando la economía toca fondo.

Ante éste panorama de salud pública mundial, llamado por ese mismo motivo como pandemia, en México, de acuerdo a las cifras del INEGI, hay casi dos millones de personas que, desde el pasado mes de marzo hasta el día de hoy, perdieron su empleo. La economía está en recesión, por supuesto que lo está; la población económicamente activa, la que está laborando, tiene miedo por no saber lo que pueda pasar con su trabajo y estabilidad en los próximos días o quizás horas. Se está sobreviviendo a medio sueldo y echando mano de los ahorros, los que tienen, para pagar rentas, recibos de luz, agua, teléfono y si alcanza hasta para el internet, tan valorado y cotizado en estos últimos meses.

Nosotros, como economistas, sabemos perfectamente qué pasa cuando a fin de mes nuestros ingresos no son suficientes para cubrir nuestros gastos. En el gobierno, la situación es exactamente la misma. Cuando los ingresos no son capaces de cubrir los gastos de la administración pública, se llega a la situación del déficit público.

A los ciudadanos en estos momentos, no nos queda de otra que echar mano de los ahorros. Lo mismo pasa con el gobierno. Cada vez que oyes que el gobierno ha tenido que echar mano de los ahorros, ya sabes lo que te estoy diciendo. Significa que no hay dinero para pagar las deudas contraídas en un período establecido y que se ha recurrido a la alcancía.

Pero, ¿Qué pasa si el gobierno no tiene ahorros? Entonces, “hay que sacar la tarjeta y financiar las compras”. Actualmente el gobierno federal se ha negado a contraer deuda pública, no quiere usar esa “tarjeta de crédito” para subsidiar las necesidades económicas, como inversión en salud e infraestructura para generar empleos, quizás porque no quieren lidiar con la consecuencia clara de que hay que devolver la deuda y pagar los intereses, porque, de lo contrario, no te financiaran más.

Quedó evidenciado que el Gobierno Federal se quedó sin recursos para hacerle frente a esta crisis sanitaria generada por el Covid-19. Ahora, a través de sus voceros diputados, pretende echar manos de los recursos públicos que están en los fideicomisos como el FONDEN (Fondo Nacional para Desastres Naturales) y vaciar esas arcas, dejando sin dinero para atender una emergencia causada por terremotos, trombas, huracanes, ciclones, incendios, tornados, tsunamis y cuanto más se te ocurra.

Administraron mal esta crisis sanitaria y los recursos que se tenían disponibles al momento en que llegó a México, los consumieron sin ningún control de gastos. Ahora necesitan de nuestro dinero, de nuestros ahorros, para tapar sus agujeros. Por eso, como una opción muy rápida y fácil, aprovechan que no puedes vivir sin electricidad para incrementar un porcentaje más de impuestos en sus facturas, y subírtela, mientras bloquean la posibilidad de generar autoconsumo o de permitir el establecimiento y desarrollo de empresas y compañías generadoras de energías limpias y sustentables para el medio ambiente. Peor aún, tienen miedo que vayamos a ser capaces de producir en casa la electricidad que consumimos y se les muera “la gallina de los huevos de oro” que les queda, después de haber sepultado a PEMEX, este gobierno o los anteriores, qué más da, con el barril de petróleo en mínimos históricos y demás consecuencias que lo volvieron improductivo para el desarrollo nacional.

Así que amigos lectores de La Voz de Michoacán, ya lo saben. Las malas decisiones de los responsables del manejo de recursos en la administración pública en México, han conseguido que nos toque pagar lo que les hace falta, porque finalmente las clases medias son el mejor aval. Son los impuestos de esta clase y los impuestos indirectos procedentes del IVA, los que ayudarán a afrontar la pandemia del Covid-19 en México que no supieron distribuir y hacerlos rendir.

Por el momento, solo nos queda como sucede con los Bancos: cuando tenemos cuotas pendientes de los préstamos que nos otorgan, pedir que nos amplíen el plazo para ir pagando las deudas contraídas hasta este momento. Pero, saben que, estas deudas y compromisos económicos, los vamos a seguir pagando los de siempre, no te quepa duda, porque lo que no son cuentas, ¡son cuentos y tal vez chinos!!! 

amador_sanz@hotmail.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *